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LA ESTRUCTURA DE LA MENTE

“ya no podemos vivir inocentemente. Hemos de co-crear nuestras propias vidas con el mismo ímpetu e interés con que fabricamos aviones, chicles y alfombras; o simplemente, como miramos televisión luego de una larga jornada laboral”

¿Cuándo la química comienza a ser una disciplina seria? ¿En qué momento la música puede ser transmitida con eficiencia y eficacia? ¿Desde qué descubrimiento la medicina da un salto cuántico en su cuerpo comprensivo y tecnológico? Si analizamos detenidamente la evolución de cualquier corpus de conocimiento preciso, nos encontraremos con que una aproximación fundamental para que adquiera el carácter de seriedad, predicción y transformación efectiva de la realidad, ocurre a partir del momento en que podemos reducir los componentes de dicho conocimiento a sus partículas elementales y determinar cuáles y cómo son los tipos de relación existente entre ellos para crear un sistema completo, integrado que reconocemos como estructura fundamental del objeto de estudio del que se trate. Esa es la esencia del pensamiento científico u hoja de ruta hacia la comprensión y posibilidad de dominio de lo existente, a lo cual el insigne maestro Gregory Bateson denominó Epistemología. En esta encrucijada, la ciencia se da la mano con su madre, la filosofía; su hija, la tecnología; sus hermanas, el arte, las humanidades y las éticas; y su prima “la loca”: cotidianidad.

En estos momentos del desarrollo del pensamiento humano, podemos afirmar que los átomos de la mente son palabras, imágenes, sonidos y sensaciones -Una inmensa deuda intelectual tenemos los que trabajamos en estas lides de la transformación humana positiva con Richard Bandler, quien a mediados de los años setenta del siglo pasado, logró sistematizar estos elementos, a los cuales denominó sistemas de representación o modalidades de representación mental, en una propuesta única que se ha dado a conocer como Programación NeuroLingüística o PNL-, átomos, los cuales se agrupan en moléculas funcionales que en nuestras investigaciones sistematizamos como Pensamientos, Emociones, Sentimientos y Acciones, siguiendo una metodología donde analizamos matemática, lógica y empíricamente más de 200 propuestas acerca del estudio, comprensión y transformación positiva del ser humano. Por deducción, extrajimos el mínimo común denominador de todas esos enfoques revisados, concluyendo que toda la actividad de cada una de nuestras mentes opera como un sistema de códigos donde dichos átomos se organizan en memorias (P.E.S.A.) que interactúan cibernéticamente en forma multifactorial, multinivel y en gradientes con el mundo físico, social y espiritual circundante – Aquí la deuda se extiende al gran semiólogo Umberto Eco, quien advirtió por la mitad del decenio de los sesenta que allí, en la semiótica, estaba la gran clave del entendimiento integrado humano-.

Al entrar en este terreno complejo y lleno de incertidumbre, reconocemos que los modelos clásicos que comenzaron alumbrando el camino de la comprensión y de la acción de cambio humano, como los de S. Freud, F. Skinner, K. Lewin, L. Moreno, entre otros, pasaron a ser paradigmas vencidos frente al enorme caudal de conocimiento actual acerca de lo existente y lo probable. Modelos supra científicos como la transdisciplinariedad, el constructivismo-deconstructivismo, las lógicas noéticas, la fluida, las nuevas matemáticas, la morfogenética, la epigenética, la metafísica, la teoría general de sistemas, el holismo, la cibernética, etc. sirven ahora de macroguías a la física cuántica, los fractales, la holografía, que fundamentan las aplicaciones en torno al estudio de la mente. El crecimiento de la genética, las neurociencias, la comunicación humana, la neurolingüística, la ingeniería de pequeños cuerpos genera nuevos paradigmas que tutelan las investigaciones actuales acerca de nuestra mente. Y lo que obtenemos resulta sorprendente. Enumeraremos algunas de tales aportaciones evidenciables en el comportamiento cotidiano:

  • Más del 90% de nuestras decisiones cotidianas son hechas en modo automático.
  • Las emociones y los sentimientos gobiernan, dirigen y orientan nuestros razonamientos.
  • El dominio efectivo de las emociones y sentimientos están fuera del alcance de nuestra voluntad y conocimiento espontáneo y cotidiano.
  • Mientras más conversamos en forma espontánea, menos nos entendemos.
  • La proporción de desacuerdos y enfrentamientos supera a los acuerdos y consensos en 9:1.
  • De allí que el estrés, las disputas y sus variantes sean la gran plaga del siglo XXI.

El estudio minucioso y pormenorizado de los circuitos cerebrales involucrados en el accionar humano y su codificación virtual (mente), nos llevaron a sistematizar en cuatro macrofunciones sus potencialidades: Pensamientos, Emociones, Sentimientos y Acciones (de ahora en adelante la P.E.S.A.), que se convirtieron en el foco de atención para facilitar una vida saludable, llena de bienestar y con pleno sentido de la existencia.

Así, afirmamos:

  • Los Pensamientos conviene enriquecerlos y sistematizarlos alrededor de un DICCIONARIO PERSONAL-SOCIAL que sea la guía clara y precisa de nuestro destino.
  • Las Emociones han de ser gerenciadas para que acompañen y expresen la libertad de opción frente a cada situación que vivimos.
  • Los Sentimientos se cultivan como un sistema de valores y creencias sólidas en la dirección de una convivencia armónica, efectiva y solidaria.
  • Las Acciones las planificamos, efectuamos y supervisamos bajo la vigilancia felizmente innovadora de los otros componentes.

La mayoría de las propuestas conocidas y exploradas hasta ahora, o bien atendían por separado estas funciones o no articulaban la estrecha relación de sistema complejo que existe entre ellos. Esto ha sido un logro de las investigaciones NEUROCODEX que se atienen a los nuevos paradigmas como ejes claros y precisos en el conocimiento y dominio de nuestra mente.

La O.M.S. (Organización Mundial de la Salud) se propuso desde hace varios decenios como meta asumir la salud integral como “el perfecto estado de salud físico, mental y social”, en una declaración más abstracta que concreta. Gracias a NEUROCODEX, en la medida en que congruentemente orientamos nuestra P.E.S.A. hacia las cuatro versiones de realidad que los seres humanos producimos –éstas son, 1. Realidad física, extensional o material. 2- Experiencia personal, virtual, subjetiva, 3. Gregaria o social y 4. Espiritual o trascendente- hacemos factible en la práctica el sueño de los expertos en salud integral. De allí, nuestro eslogan principal: “convierte lo que te pesa en tu P.E.S.A. de entrenarte para la vida, a fin de que S.E.P.A.s conducirte feliz y productivamente con ella”.

Así, hemos llegado a llamar a NEUROCODEX el metamodelo de la experiencia humana, ya que se constituyó como un sistema de investigación-acción del cual derivan:

  • Un modelo funcional del sistema nervioso central como estructura dinámica compleja que explica y soporta las diferentes propiedades emergentes de cada individuo.
  • Un modelo de gestión de la calidad de vivir.
  • Tal sistema de gestión conforma una estrategia para lidiar con tres poderosas limitantes (cuando no son usadas constructivamente): procesos inconscientes, procesos conscientes y los emanados de la relación con lo existente: Lo social o gregario (asambleas de cerebros diferentes), lo físico, material o extensional y el mundo metafísico, trascendente o espiritual.

La estrategia deriva una tecnología mental que consta de:

  • Una ecuación para el buen vivir personal.
  • Una ecuación para la influencia con integridad ética y ecológica.
  • Una heurística de trabajo que cuenta con protocolos de desenvolvimiento en lo educativo-formativo, el coaching, la terapia y la innovación integrativa.
  • Una caja de herramientas de transformación positiva que contiene más de 50 técnicas y procedimientos específicos de fácil aplicación, rapidez de resultados y economía de uso, para el mejoramiento continuo de la especie y de cada individuo como tal.

Para contactar directamente al Dr. Luis Arocha Mariño, creador principal de NEUROCODEX, puede escribir a luisarochaster@gmail.com