Saltear al contenido principal
EMAIL: LAURAMONTILLA@HOTMAIL.COM | MÓVIL: +593 99 657 7004 |

La generación de recursos personales de afrontamiento

En psicoterapia, se utiliza el anclaje, entre otras cosas, para asociar deliberadamente un estímulo a una experiencia determinada. Partiendo del postulado de que cada ser humano posee generalmente los recursos y experiencias que necesita para efectuar en su vida los cambios que desea, cada uno de esos recuerdos, experiencias y capacidades puede ser utilizado y transformado intencionalmente en un recurso, y una de las tareas del psicoterapeuta formado en técnicas de Programación Neurolingüística consiste en hacerlos ‘disponibles’ a voluntad del sujeto y en el momento o lugar oportuno para alcanzar los objetivos previamente establecidos.

«Y desde que reconocí el gusto de un trozo de magdalena mojada en la tila que me dió mi tía,inmediatamente la vieja casa gris de la calle,donde estaba su habitación,se convirtió en un decorado de teatro»
Marcel Proust

En este artículo se explora el fenómeno del anclaje dentro del proceso psicoterapéutico desde un doble punto de vista: En primer lugar se analizan las etapas esenciales para la generación de recursos personales utilizando como estrategia de intervención el anclaje. A continuación se analizan los principios fundamentales que se deben respetar para la utilización, con las mayores garantías de éxito, de las técnicas de anclaje para la generación de recursos personales de afrontamiento.

El anclaje es un fenómeno universal. De la misma manera que algunos estímulos externos visuales, una canción o un olor, son asociados espontánea e inconscientemente a experiencias del pasado y las hacen ‘revivir’, es posible asociar de una manera intencional y estratégica un estímulo específico a una experiencia determinada. Una vez que el vínculo se haya establecido, la experiencia puede ser desencadenada tan a menudo como se desee por medio del mismo estímulo, y servir así de recurso.

Un ancla es, en esencia, «cualquier representación (provocada interna o externamente) que desencadena otra representación o series de representaciones internas» (Carrión, 2001). ¿Cómo se crean los anclajes? Siempre que un individuo se encuentre en un estado de gran potencia e intensidad emocional, si bajo estas condiciones se le proporciona de manera simultánea y regular un determinado estímulo (bien sea de carácter auditivo, visual o cinestésico) coincidiendo con el momento culminante de dicho estado (o inmediatamente anterior), se creará entre este y el estímulo un poderoso vínculo neurológico. Posteriormente la aparición del estímulo desencadenará el estado original. En psicoterapia, al proceso que consiste en operar deliberadamente esta asociación se le denomina anclaje, y al estímulo específico, ancla.

ANCLAJES Y GENERACIÓN DE RECURSOS DE AFRONTAMIENTO

Para la Programación Neurolingüística la utilidad de este procedimiento para la modificación del comportamiento desadaptativo resulta obvia: a través del anclaje es posible ‘movilizar’ experiencias válidas, capacitadoras y plenas de recursos que permitirán al sujeto afrontar una situación específica con mayores garantías de éxito, entendiendo en un contexto terapéutico el ‘éxito’ como la capacidad de alcanzar los objetivos previamente establecidos (Mohl, 1992).

Todo anclaje es una asociación (vinculación intencional) que se crea entre determinados pensamientos, ideas, sensaciones y estados de ánimo (respuestas) y una ‘señal’ sensorial determinada (estímulo),bien de carácter auditivo, visual o cinestésico. En el proceso de anclaje, dentro de un contexto psicoterapéutico y con el objetivo de generar nuevos recursos en el cliente, es posible distinguir tres grandes momentos o etapas bien diferenciadas:

Etapa 1: Inducción de la Experiencia

En primer lugar el psicoterapeuta debe inducir a la otra persona en el estado preciso que se desea ‘anclar’, el estado deseado pleno de recursos o conducta-objetivo. La utilización por parte del terapeuta de técnicas de inducción hipnótica, aunque no sea imprescindible, puede facilitar enormemente la eficacia del proceso.

Etapa 2: Calibración y Anclaje

Asegurada la inducción con éxito de la experiencia-objetivo se procede a suministrar repetidas veces un estímulo específico y exclusivo, mientras el sujeto atraviesa por el momento culminante (o inmediatamente anterior) de dicho estado. Si se ‘inserta’ un estímulo (visual, auditivo o cinestésico), o mejor aún una combinación de ellos (que utilicen diferentes sistemas de representación), en el instante preciso en el que una persona está intensamente en contacto con una experiencia, ese estímulo/s será asociado a la experiencia y tenderá a mantenerse. Posteriormente, el mismo estímulo evocará la misma experiencia así como los sentimientos o sensaciones que lo acompañan.

Etapa 3: Comprobación de los Resultados

Para finalizar el proceso y comprobar su eficacia, se pone a prueba dicho anclaje, induciendo un estado de transición y a continuación ‘‘disparando’’el anclaje recientemente instalado, observando y calibrando con precisión los resultados, especialmente en el lenguaje no verbal.

PRINCIPIOS PARA EL DISEÑO DE ANCLAJES EFECTIVOS

Este proceso de anclaje para la generación de recursos, aunque sencillo en esencia, requiere (para asegurar que los resultados sean lo bastante potentes y duraderos) en un contexto psicoterapéutico del necesario cumplimiento de una serie de condiciones básicas o principios-guía, que aseguren la eficacia y potencia del anclaje y garanticen la utilización con éxito de los nuevos recursos adquiridos por el individuo más allá del contexto terapéutico, que es, en definitiva, el verdadero objetivo de cualquier proceso de intervención……

Principio 1: Intensidad y Pureza del Estado-Recurso

El sujeto debe encontrarse totalmente asociado, congruente y conscientemente ‘conectado’ con la experiencia que desea anclar. De igual forma es importante asegurar la ‘pureza’ de ese estado recurso, sin interferencias o distracciones contaminantes. La utilización de estrategias de relajación muscular o técnicas de inducción hipnótica junto con la manipulación de las submodalidades críticas facilitarán enormemente ‘cumplir’ con este primer principio.

Principio 2: Calibración y Sincronización con el Punto Culminante

Es crucial el momento en el que se administra del ancla al cliente. Se debe realizar en el momento de mayor intensidad (o en los momentos inmediatamente anteriores).Este aspecto se puede comprobar a través de la calibración de las claves no verbales del sujeto o bien, solicitándole a la persona directamente que lo advierta de forma verbal.

Principio 3: Especificidad y Exclusividad del Estímulo-Ancla

Los mejores anclajes son aquellos que combinan diversos sistemas de representación y que son difícilmente confundibles con otros estímulos habitualmente presentes en el entorno cotidiano de la persona.

Principio 4: Repetición y Acumulación del Estímulo-Ancla

Es conveniente, para facilitar su generalización,’disparar’ el ancla en diversas situaciones y tratar de ‘amontonar’ y ‘acumular’ experiencias positivas similares, las cuales tenderán a consolidar y fortalecer al propio anclaje en el repertorio de habilidades del sujeto.

Principio 5: Reproducción y Precisión del Estímulo-Ancla

Para ‘reactivar’ el estado recurso con garantías suficientes de éxito es necesario ‘reproducir’ el ancla con la mayor exactitud posible, además de tratar de asegurar la contextualización adecuada del proceso de anclaje realizado.

CONCLUSIÓN

Cuando una persona acude a psicoterapia, trae consigo no sólo un problema concreto, sino también el conjunto de aprendizajes, experiencias y recursos que ha ido acumulando a lo largo de su ciclo vital. Una parte significativa del trabajo del terapeuta que asuma la PNL como de referencia para la intervención, es saber detectar y utilizar las capacidades de las que el propio sujeto dispone y encontrar los medios técnicos y las estrategias más adecuadas para aplicarlas con precisión para la resolución con éxito de los problemas específicos que plantea el cliente (Cayrol y Saint Paul,1994).En este sentido, las estrategias de intervención basadas en el fenómeno del anclaje, de entre el arsenal de herramientas terapéuticas de las que dispone la P.N.L.,se ha mostrado como especialmente eficaz.

Los fundadores de la PNL, Bandler y Grinder, opinan que este procedimiento constituye una de las mejores técnicas terapéuticas. Según ellos, la labor terapéutica, en el 90% de los casos gira alrededor de la modificación de las reacciones emocionales de los clientes frente a ciertos estímulos auditivos o visuales, lo cual se logra, casi exclusivamente mediante técnicas relacionadas con el fenómeno natural del anclaje.

Uno de los ingredientes claves del éxito personal radica en la capacidad de eliminar del entorno aquellos estímulos ‘desencadenantes’ que tienden a suscitar o precipitar estados limitadores y desagradables (desactivación de anclajes) e instaurar en uno mismo o en otras personas estados positivos, plenos de recursos y capacitadores, a través del uso deliberado, estratégico, intencional e inteligente de estímulos positivos (generación de recursos a partir de la activación de anclajes).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Carrión,S.A.(1999).Técnicas avanzadas de Programación Neurolingüística. Curso de Master en Programación Neurolingüística. Madrid: Ediciones Mandala.

Carrión,S. (2001).Inteligencia Emocional con PNL.Madrid:Ediciones Edaf

Cayrol,A. & Saint Paul,J. (1994).Mente Sin Límites.Barcelona:Ediciones Robin Book.B

Dilts,R. y DeLozier,J.(2000).Encyclopedia of systemic NLP and NLP New coding.Nlp University Press.

Mohl,A. (1992).El Aprendiz de Brujo.Málaga:Editorial Sirio.

O’Connor,J. & Seymor,J.(1992).Introducción a la Programación Neurolingüística. Barcelona:Ediciones Urano.

Pina,D. & Pina,A. (1999).Eficacia mental.Fuentes y recursos de la Programación Neurolingüística.Barcelona:Ediciones Robin Book.

Robbins,A. (1987).Poder Sin Límites.Barcelona:Editorial Grijalbo.

Saint Paul,J. & Tenenbaum,S. (1996).Excelencia Mental. La Programación Neurolingüística Barcelona:Ediciones Robin Book.

Autor: David Puchol Esparza