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Predicados y sistemas de representación

¿Qué te llama la atención sobre las siguientes frases?

  1. Me has mostrado una idea brillante sobre el tema y me gustaría ver más al respecto.
  2. Me has contado una idea que suena bien y me gustaría escuchar más sobre ella.
  3. Me has ofrecido una idea que me ha sentado bien y me gustaría poner manos a la obra.
  4. Me has proporcionado un modo de proceder que tiene sentido y me gustaría saber más detalles.

La primera frase utiliza palabras visuales, la segunda auditivas, la tercera cinestésicas y la cuarta utiliza palabras que no están relacionadas con los sentidos (auditivo digital), aunque las cuatro frases comunican aproximadamente el mismo significado.

Utilizas las palabras para describir tus pensamientos. Si tus pensamientos, tus representaciones internas, son principalmente imágenes, entonces tenderás a utilizar más palabras “visuales” para describir lo que pasa por tu mente. Si la base de tus pensamientos es la lógica o el sentido, puede que uses palabras que representen esa lógica. Las palabras que utilizas reflejan tus procesos internos de pensamiento. Es muy importante tener esto en cuenta a la hora de comunicar tus pensamientos internos y su estructura a otros a través de las palabras que eliges utilizar o no utilizar.

En términos de PNL, las palabras y frases visuales, auditivas, cinestésicas y auditivas digitales se denominan “predicados verbales”, o simplemente “predicados”. Los predicados que emplea una persona te proporcionan una indicación de los sistemas de representación preferidos por esa persona. Esto es, de sus procesos mentales.

Empleas predicados visuales, cinestésicos y auditivos tonales y digitales todo el tiempo. Algunos contextos implican que utilices sólo uno de ellos. Por ejemplo, si te pido que describas una foto, probablemente lo hagas en términos visuales. En cualquier caso, si tienes la opción de elegir, tenderás a emplear los predicados de tu sistema representacional preferido.

Diferentes idiomas dentro del mismo lenguaje

¿Alguna vez le has explicado algo a alguien y te ha respondido “No termino de ver lo que me cuentas” o “No me lo puedo imaginar”? ¿Qué sucede en este caso?

Una posibilidad es que la persona sea altamente visual. Tú, en cambio, has estado utilizando otro tipo de predicados. Por tanto, tu interlocutor está teniendo dificultades para crear una imagen en su mente. ¿Y cómo manejamos normalmente esta situación? Solemos repetir las mismas palabras una y otra vez, sólo que con más énfasis, como si el interlocutor no lo hubiera oído la primera vez. Una solución sería volver a explicar lo que deseas empleando palabras visuales para ayudarle a formarse una imagen mental, o también dibujarle un diagrama o un esquema.

Por supuesto, no son sólo las personas visuales las que pueden tener problemas con tus explicaciones. Una persona auditiva puede decir “Eso no me suena bien”. Un cinestésico podría decir “No termino de cogerlo”. Una persona auditiva digital puede decir “Esto no tiene sentido”.

Si prestas atención a las palabras que usa la gente te darás cuenta de que están revelándote cómo ven, oyen, escuchan o dan sentido al mundo que les rodea.

Emplear los predicados preferidos por la otra persona es una forma importante de crear rapport o sintonía con ella. Es decir, si el otro emplea básicamente predicados cinestésicos, entonces debería emplear más palabras cinestésicas cuando hables con él. Esto permitirá mejorar la conexión entre ambos.

Veremos más sobre rapport o sintonía en el futuro.

Relaciones de pareja y sistemas representacionales

Piensa en la primera vez que tuviste una cita con alguien. Probablemente te aseguraste de que tenías buen aspecto, vistiéndote y arreglándote apropiadamente. Llevaste a tu cita a diferentes lugares para ver cosas, utilizaste un tono de voz apropiado y disfrutaste de la música, tocaste, te aseguraste de oler bien y saboreaste cosas en distintos sitios. En otras palabras, empleaste todos los sistemas de representación para tener la certeza de que tu cita disfrutaba de la misma.

En cierto punto, dos personas pasan de las citas para convertirse en pareja o quizá casarse. A menudo, en vez de seguir utilizando todos los sistemas representacionales, vuelven a sus preferidos. Si un miembro de la pareja es visual, querrá vestirse bien para salir a ver algo, y esperará y hará regalos que sean atractivos visualmente, incluido el envoltorio. Si la otra persona es, por ejemplo, cinestésica, querrá vestir cómoda, tocar y cogerse de la mano, y dar y recibir regalos que desprendan un sentimiento. Si estas personas no aprenden a expresar sus necesidades y expectativas en términos de los sistemas de representación del otro, puede que estén abocados a tener dificultades en su relación.

Propongo ahora dos ejercicios para la práctica:

  1. Durante varios minutos, describe tu casa utilizando sólo palabras visuales. Repite después el ejercicio empleando sólo palabras auditivas. Luego cinestésicas y finalmente auditivas digitales. Para la vista céntrate en colores y contrastes. Para el oído, en los diferentes sonidos. Para el cinestésico, en sensaciones y texturas. Para el auditivo digital, puedes usar hechos y números. Date cuenta de qué modalidad es la que más te cuesta; esa es la que más deberás practicar. Si quieres que la gente sea capaz de ver, escuchar, sentir y comprender tu mensaje, debes ser capaz de hablar su propio idioma.
  2. Escucha los predicados que emplean tus amigos o los miembros de tu familia. Utilizarán una mezcla de los cuatro, aunque uno o dos serán empleados con más frecuencia. Este será su sistema de representación favorito.

Sistema de representación principal

Como hemos aprendido, la gente tiene un sistema de representación favorito que emplea para su proceso mental consciente (algunos más de uno). Para traer algo a tu consciencia, utilizas el sistema de representación principal. También lo empleas para iniciar la introducción de datos en tu memoria. Tu sistema de representación principal puede o puede no ser tu favorito.

Por ejemplo, digamos que mi sistema preferido de representación es el visual. Si alguien me pregunta por mis vacaciones, puede que primero acceda a mis sentimientos sobre mis vacaciones antes de evocar las imágenes en mi mente. Es este caso, el sistema cinestésico es mi principal, y a partir de ahí se sigue el paso al visual.

Los sistemas de representación principal pueden variar dependiendo del contexto. Por ejemplo, antes de acceder a los sentimientos asociados con un suceso muy desagradable, puede que inconscientemente decida primero acceder a él mediante imágenes para facilitar mi acceso a las sensaciones asociadas al suceso.

En mi caso real, por si sientes curiosidad, en mi mente primero veo imágenes y después accedo a las sensaciones asociadas a ellas. Soy visual-cinestésico.

Solapado de sistemas de representación

A medida que avanzamos en la vida, es natural crear conexiones o solapes entre dos o más sentidos. Escuchar un canción concreta o un tono de voz particular puede crear sensaciones románticas. Puede que veas diferentes colores en tu mente mientras escuchas la canción o que evoque en ti recuerdos en forma de imágenes. Mirar desde un lugar alto puede disparar una sensación de pánico. Este “cruce” de sentidos puede proveer experiencias más intensas, para bien o para mal.

El solapado de los sentidos puede ser utilizado a propósito para magnificar un suceso. En las discotecas se utiliza una combinación de sonidos y de colores que crea un efecto particular. Por otra parte, si deseas crear una atmósfera relajante, puedes optar por combinar música lenta e imágenes tranquilas.

Muchas técnicas de PNL se aprovechan del solapado para manejar y reconfigurar determinadas respuestas emocionales en contextos concretos. Un elemento clave en estas técnicas es el anclaje, que veremos en futuras entregas.

Un fenómeno curioso es la sinestesia, que ocurre cuando dos o más sentidos están tan solapados que uno tiene dificultades para distinguir uno de otro. Una mezcla de predicados visuales, auditivos y cinestésicos a menudo es una señal de sinestesia: Esas flores tan bonitas han atrapado mi vista, la música se siente bien, puedo ver lo que estás diciendo, escuchar su voz me deja mal sabor de boca. Ejemplos más comunes de sinestesia incluyen la calidez o frialdad de algunos colores, o cuando ves o escuchas algo que causa una fuerte sensación en la boca del estómago.

Estos solapes o sinestesias generalmente añaden intensidad a la vida mediante la creación de experiencias más emocionantes e intensas. Sin embargo, debido a que la conexión entre los sentidos es tan fuerte, la sinestesia puede ser un componente significativo en una fobia o en otros problemas limitantes. Para enfrentar ese tipo de problemas, la PNL dispone de técnicas como la disociación V-K o la línea temporal, que permiten separar los sentidos en la mente, separando lo que estás viendo de lo que estás sintiendo.

Autor: Javier Malonda
Tomado de www.javiermalonda.com